Buenas a tod@s
En primer lugar presento mis disculpas a Michelle Houellebecq por apropiarme del titulo de uno de sus libros (eh Alvaro?) para titular este diario de viaje. En cualquier caso, vale como recomendacion literaria.
En segundo lugar y para los puristas, no habra comas hasta que aprenda a pilotar este teclado.
Escribo desde el internet point del Youth Hostel donde me alojare hasta el lunes. Estoy recien llegado tras unas 26 horas de viaje, y creo que esto del jet lag va de sentirse cansado, irritable e hinchado. Sobre todo si un senyor de unos 60 palos se empenya en seguir alojandose en albergues postadolescentes y dandote palique en contra de tu voluntad (apesta a gintonic y no tengo ganas de hablar).
El viaje ha estado curioso. Los de Qantas se lo montan bastante bien y me han sepultado (literalmente) bajo todo tipo de efectos gratuitos disenyados para el vuelo : manta, almohada, antifaz, auriculares, agua, chuches, chocolate ... esto unido al hecho de que nos han servido 4 comidas (ricas) y 6 snacks en 22 horas explican parte de la hinchazon y consecuente malhumor.
Durante el vuelo he tenido la suerte de compartir asiento con una aussie encantadora, que ha pasado a convertirse oficialmente en mi primera amiga australiana. Tan bien nos ha ido que el lunes tomaremos cafe. Las primeras 11 horas a Hong Kong las pase hablando, comiendo y viendo pelis (un monitor super completo te permite elegir entre miles de pelis, cd's y videojuegos). En este caso X-Men y Volver (toma ya). La 2a mitad (tras perder el pasaporte en HK durante 5 angustiosos minutos), 10 horas hasta Melbourne, de las que pase 7 durmiendo (el unico ser avion que no tomo alcohol ni psicofarmacos para ello).
Bueno, por hoy esta bien. El reloj dice que es hora de acostarse aunque yo me haria una clase de Body Combat sin ningun problema. Manyana quedare con el chaval que me alquilara una habitacion en su casa e intentare pillar una bici.
Besos
D.
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