Ayer me he sorprendido hablando en italiano con Antonio. Las palabras salian como por arte de magia (chapurreadas). Teniendo en cuenta que, sumando los 3 viajes, he estado 20 dias en Italia, no pude hacer menos que pararme a pensarlo. Dios no me dio el don de la coordinacion motriz, pero si el del poliglotismo (o como se diga). Estoy pensando una manera para rentabilizarlo. Pero nada de sugerencias tipo "dar clases particulares". Hablo de hacer pasta de verdad.
Rajamos de Italia y Espanya. De Berlusconi . De la crisis. De Fellini y Passolini y todos los inis. Y, sobre todo, de la tele italiana y sus entretenidos programas de variedades. Y le pude plantear a Antonio la pregunta que me ronda hace anyos : por que, de forma indefectible, todo show de la tele italiana esta presentado por un senyor senil, enano y con peluquin acompanyado por una Bambola veinteanyera de metro ochenta que solo sonrie? El equipo de psiquiatras sabe a que me refiero. Menudas risas.
Posteriormente, para tomar una copa en un garito :
-me hicieron apagar el cigarro y luego recogerlo del suelo y tirarlo a un recipiente
-me pidieron el DNI y comprobaron activamente la fecha de nacimiento y la foto, mirando de forma alterna al carnet y a mi careto.
-abrieron y revisaron el bolso de Maria
-nos echaron de la zona de la barra en la que nos apostamos porque era restringida para no-se-que.
Si a esto le sumas que jugamos al billar y no metiamos ni una contra el italiano, el Prince Alfred Pub the Melbourne ha quedado definitivamente tachado de la lista. Solo les falto pasarme por una cinta de Rayos X y patearme el culo al salir.
Tambien me paro la revisora del Tram. Y obviamente yo no llevaba billete porque aqui hay que irse a Tunte para comprarlos y no me habia dado tiempo esa manyana. Aguante la risa. Puse cara de tonto. Balbucee cuatro cosas en spanglish incluyendo un "tourist" y dos o tres "I don't understand". Y colo. Pero no volvere a tentar a la suerte, porque la amable senyora me informo acerca del importe de la multa : 172 dolares australianos.
Luego me fui derechito a casa en la bici, circulando por la izquierda y sin saltarme un solo semaforo. No estaba el horno para bollos ...
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Danielo, no hay palabras. Eres grande tío!!! y sobre todo, eres lo más TERAPÉUTICO que he conocido en mucho tiempo, jajaa!! es que estoy sola, ante la pantalla del ordenador, partiéndome el culo según te leo... vamos, que si pasa alguien la etiqueta de risas inmotivadas me la cuela rápido! Y lo de terapéutico es porque no sé si sabrás que estuve a la vuelta del viaje en autocaravana y velero con fiebre de hasta 41º... y cómo no, de guardia! No podía ser de otra manera! Mi madre dice que la noche en que tuve 41º yo sólo acertaba a decir "hay que relativizar, hay que relativizar". Imagínate! pero tranqui, se descartó la tan temida gripe A y todo quedó en una vulgar amigdalitis streptocócica que me ha dejado en el chasis y bajo mínimos de energía, jeje!! Cuídate, no te pongas hostil con el ecosistema australiano, que entonces eres si cabe más gracioso... se te extraña!! Kisses!! Mariola.
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