Sydney
A partir de ahora la tierra prometida tiene nombre, y se llama Sydney.
Nos ha dado la bienvenida con un tiempo esplendido y una serie de regalos inesperados. Cuando llegas a un sitio con pocas expectativas, este puede sorprenderte de forme inusitada. Hemos tomado cervezas en un bar (nuestro bar) a 100 metro escasos de la Opera de Sydney. Y si, es tal cual la vemos en las conexiones de Anyo Nuevo, cuando los aussies son los primeros en celebrarlo. Un perfil imposible que se recorta sobre un fondo azul. Al otro lado de la bahia, el Harbour Bridge, una impresionante estructura metalica de mediados del XX que recuerda al puente de Brooklyn y a la cual es imposible perder de vista. Hemos pasado el 30% del tiempo en nuestro bar, sin querer levantar el culo de la silla porque la vista desde la terraza nos ha conquistado. Tambien a mano, The Rocks, un barrio con sabor europeo y mercadillo por el que se pasea la beautiful de Sydney (muuuuuuy beautiful por cierto), por el que procuramos perdernos tambien a diario, eso si, sin que el puente nos pierda a nosotros de vista. Como invitada especiales, las ballenas, que se pasean por la costa y se dejan ver a cambio del modico precio de 85 dolares australianos. La excursion en barco en su busca ha sido memorable, tanto por el puntazo de las ballenas como por la debacle colectiva en forma de vomitona masiva. Yo no mareo pero me dio nauseas ver a tanta gente vomitando. Fue como una espiral maligna de malestar que se retroalimentaba todo el rato, te guste ir en barco o no. Tambien he sido capaz de pronunciar la siguiente frase a bordo : "Creo que he visto una ballena". Lo creais o no, en pleno delirio de oleaje y deposiciones varias de la vecindad es posible dudar acerca de su presencia, aunque el bicho en cuestion mida 12 metros. Hacia tiempo que no me reia tanto como he hecho despues de rememorarla. Creer ver una ballena es rizar el rizo. Las ballenas, o las ves, o no las ves. No es como creer oir sonar el movil.
Estareis notando un progresivo cambio de registro, desde el glamour absoluto hasta los vericuetos del metabolismo humano en todas sus vertientes. El descalabro continua al llegar a nuestro hostal o "backpackers". Se puede dormir en una habitacion con seis personas? - Si. Se puede compartir banyo con 100? - Si. Existe una moqueta mas sucia que la del Royal Melbourne? - Si. Pueden dos irlandesas de 18 anyos vivir en estas condiciones en una litera durante tres semanas? - Si. Pueden invadirte el horror y la alergia hasta tal punto que desees morir? Sin duda. Pagas por esto? - Si, exactamente 17 dolares australianos al dia.
Siempre he dicho que hay experiencias que no necesitamos atravesar para madurar. Maze Backpackers, 417 de Pitt Street, es una de ellas. Nunca la belleza de una ciudad y la sordidez del genero humano se dieron la mano de forma mas intima. Andrea y yo luchamos a capa y espada por mantener la dignidad y el orden en medio de la decadencia, procurando dormirnos con la imagen de la Opera en la retina ...
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Hijo.... parece que esta historia está llegando a su fin.
ResponderEliminarComo quién dice, te quedan dos telediarios en Australia. He seguido con interés tus peripecias en las antípodas y he compartido contigo el descubrimiento de nuevas sensaciones y experiencias. Pero he de reconocer que todo esto ha tenido su coste.
Posiblemente se estudie en psiquiatría lo que yo denomino el desgarro emocional. No se lleva del todo bien tener un hijo en Australia, pero eso sí, farda un montón. A la gente que me pregunta por tí y le digo donde te encuentras en Melbourne me mira con los ojos grandes y las pupilas dilatadas como diciendo " y que coño se le ha perdido a este muchacho en Australia". Te prometo que yo pensé lo mismo cuando me dijiste que te ibas a la "isla grande".
Recientemente leí en alguna revista que la mejor forma de aprender algo es crear o estar en el escenario adecuado para ello. Comparto totalmente esa opinión. Si quieres aprender química debes contar con un laboratorio, si deseas conocer el universo, lo mejor es tener un telescopio, etc.
Tengo por cierto que tu experiencia en Australia te aportará más que haber leido todos libros y haber visto todos los vídeos sobre ella, que se hayan editado hasta el momento. Pero a lo que iba. Estos meses se me han hecho un poco cuesta arriba, he comprobado que no es lo mismo tenerte en Madrid o en cualquier otro lugar de la península, en el que puedo estar contigo en dos horas y media, que en Melbourne que se encuentra en el culo del mundo. Con perdón.
Afortunadamente la próxima semana estarás de regreso y podremos tomarnos unos chatos el día 27 en Bilbao. Eso sí, y después un Baileys en copa de balón con mucho hielo.
Te queremos iiiiihhhhtooooo........
Dani!! que la aventura llega a su fin!! snif snif!! Estoy deseando verte!! que día llegas??a que hora? pasas por los Madriles???
ResponderEliminarUn besito muy grande